Esto es una traducción de I am a Japanese School Teacher, las historias de un afro-americano dando clase en Japón:

Shin-ChanVale, soy profesor asociado en tres escuelas japonesas. Los cursos a los que doy son ichinensei, ninensei, and sannensei. Traducido sólo quiere decir primero, segundo y tercero y en España es equivalente a 2º, 3º y 4º de la ESO. Así que los niños tienen entre 12-15 años.

Los del ichinensei, acaban de EMPEZAR a dar inglés. Eso quiere decir que no tienen ni idea. Bueno, saben decía “Good Morning” y “I go to school by bike”, pero eso es prácticamente todo. Algunos de ellos ni siquiera saben eso. No es algo malo, intenta recordar cuánto sabías de Español/Francés/Alemán en 2º de la ESO. Yo di Español durante 3 años y lo único que recuerdo es decir “Yo quiero taco bell”. Mis disculpas a Mrs. Gonzalez, Ms. Kuchinski, and Mrs. Mach.

¿Quieres saber algo gracioso? Algunos niños no saben decir “Good morning”, pero joder, casi todos ellos pueden preguntarme si tengo la polla grande (big dick, en inglés). O “bigu dikku” en “Engrish”.

Veréis, Japón es una isla no más grande que California, donde todo pasa por un filtro. Hay tan pocos extranjeros aquí, que las únicas impresiones que se pueden hacer de las cosas que pasan fuera de Japón es con los medios de comunicación. Y para ser honrados, no les importa un pimiento las cosas que pasan en lugares que no son los EEUU. Así que intenta imaginarte un lugar en donde la percepción que tienen de ti ha sido creada por películas, música y la MTV. Y cuando pares de llorar y temblar del horror de ese pensamiento, estaré aquí esperando.

….Ok? Ok. Así que todo el rollo de “los negros tienen pollas grandes” ha llegado muy lejos y muy hondo, incluso a los niños de 12 años. En estoy aquí no sólo para enseñar inglés, sino también para “ampliar la percepción cultural” de los niños. Romper estereotipos, nociones preconcebidas, todo eso. Todo eso es bueno, pero este es un estereotipo que creo que voy a dejar de lado.

En fin, que me preguntan si tengo una “bigu dikku” MUCHÍSIMOI. Cada 2-3 días, de hecho, algo que es alucinante teniendo en cuenta que me han preguntado esa preguntas unas 2-3 veces durante toda mi vida en América. Bromas de vestuario excluídas. ¿Y cómo se conesta a eso? ¿Y a ún chaval de 12-15 años? Yo les digo “No no no”. Entonces ellos dicen “Oh, sumaru dikku?” (traducción: “Small dick?“=”Polla pequeña”) y POR SUPUESTO que eso tampoco así que tengo que corregirles. Esa una situación en la que o pierdo o pierdo.

Los días que no estoy evitando que me lo pregunten, estoy evitando que me la agarren. No es coña, tengo que jugar a ser la “polla evasiva” con chavales de instituto todas las semanas. ¡Chicos y chicas! Edad, sexo, parece que no importa, lo único que quiren es lanzarse a cogerla. Los niños son más persistentes. Una vez tuve a un niño que me la quería coger, y cuando le dije “No!” justó las palmas de sus manos y, en inglés, dijo “Please!”. Oh, por Dios, no. Otra vez estaba sentado al lado de un niño de 12 años que no dejaba de intentar cogerla y cuando le dije “No!” me preguntó “¿Por qué?”. Me pregunté a mi mismo si había algún tipo de frontera cultural que no conseguía entender, así que le dije claramente “cumple 10 años más y conviértete en mujer desde el día de tu nacimiento, luego hablaremos”. Su solución fue cambiarle el sitio a la chica que tenía al lado y pedirle que me agarrala la polla para luego contárselo.

Eso NO es a lo que me refería.

Ojalá acabara aquí, pero en realidad, hay cosas peores. Dejarme que os enseñe un juego japonés llamado Kancho.

KanchoEn realidad no es tan “juego”. Se trata de que los niños juntan sus manos dejando los dejos índices estirados, y luego te los meten por el culo. No es broma.

Antes de venir a Japón nos dijeron un montón de cosas inútiles. Qué clase de ordenador traer, si tus DVDs funcionarán, tamaños de ropa, esa clase de estupideces. Pero en ningún sitio en los 3-4 meses de preparación, nadie me dijo que un niño japonés podría intentar meterme los dedos por el culo. Eso es algo que me hubiera gustado saber, la verdad.

Se llama Kancho, y virtualmenta cualquier niño puede convertirse en un Kancho Assassin. Hasta la niña más dule intentará incrustrarte los dedos en el culo en el preciso instante en el que le has dado la espalda. Eso le pasó a uno de mis amigos. De hecho, yo diría que las niñas pequeñas son las más peligrosas porque tienen formas naturales de hacerte bajar las defensas.

Yo he tenido suerte. Antes de venir, me compré un pantalón muy muy grande. Los niños intentan hacerme Kancho… ¡pero simplemente no tienen idea de donde está mi culo! ¡Es hermoso! Una vez un niño lo intentó y sus dedos sólo chocaron contra tejido vaquero y aire. ¡Sí! Pero además he mejorado mi técnica para esquivar, algo así como Spiderman, yo he desarrollado y sentido Kencho que me dice cuándo y dónde viene antes de que venga. Bloqueo los dedos como un pro. Mi récord es estar todavía 100% libre de Kancho. Ja! America 2, Japón 0.