He tenido, desde la guardería hasta que acabé el instituto en 2º de Bachiller, un montón de profesores que me han marcado profundamente, ya sea para bien o para mal.

A veces me entran ganas de volver a mi instituto e ir repartiendo cal y arena a los que se lo merecen. Como sé que no lo voy a hacer, he decidido repartir honores por internet. Los deshonores no los repartiré, porque me parece feo dar los nombres y apellidos de los malos profesores (aunque algunos se lo tendrían más que merecido, ¿eh, Julita?).

Como todavía estoy en la universidad, sólo me voy a centrar en los profesores de mis etapas anteriores. Bueno, aquí van los cuatro mejores profesores preuniversitarios:

  • Ramón Alós: Este profesor de Química del Lluís Vives me enseñó mucho más que química. De hecho, de la química que me enseñó poco me acuerdo. Sin embargo me enseñó cómo piensa un científico, la forma de razonar, cómo basar tus modelos del mundo en hipótesis que tal vez tengas que revisar si algo no cuadra entre tu modelo y la realidad… Pero, por si fuera poco, no es lo único importante que aprendí con él. Nos obligaba a hacer ejercicios todos los días, que él nos corregía, y así aprendí lo que los profesores siempre nos dicen pero que nunca nos creemos: que si estudias un poquito al día aprendes con menos esfuerzo y se te quedan más las cosas. Además despertó en mí una obsesión por el conocimiento y una compulsión por el aprendizaje.
  • Gaspar: este profesor también es del Lluís Vives. La verdad es que no me sé su apellido, aunque me suena Quilles (¿ese apellido existe? actualización: me dicen en los comentarios que Gaspar Quiles es un profe de la uni, así que va a ser que no es el mío). Bueno, éste es, posiblemente, el único profesor de matemáticas que he tenido con el que no me he peleado. Es un hombre que va a la suya, él da sus clases y se la bufa que aprendas o no. Lo bueno es que es un pozo de conocimiento sin fondo, y si vas a su clase y atiendes, aprendes un montón. Este hombre me dio clase en 2º de Bachiller, y la verdad es que no nos preparó especialmente bien para el selectivo, pero en ese año aprendí más matemáticas que en el resto de mi vida. Gracias a ese hombre tengo un mapa claro de los números y es por su culpa que cuando me aburro me voy a la Wikipedia a mirar los números de Cantor o el análisis no estándar.
  • Ana de la Fuente: profesora de Física y Química en la Escuela Europea de Luxembrgo. Con esta mujer he aprendido que las ciencas naturales son ciencias experimentales. A día de hoy, el 99% de los experimentos que he hecho en mi vida han sido en sus clases, y han sido tantos que estoy seguro de que el día de mi muerte también podré decir que el 99% de los experimentos los hice en sus clases. Además, han sido experimentos de todo tipo: observar la dilatación de los metales, demostrar que el aire tiene masa, estudiar reacciones químicas en sus mil y una variantes, cultivar bacterias y hongos en una cápsula de Petri, comprobar el efecto de lavarse los dientes sobre el pH de la boca, hacer una explosión con agua y sodio…
  • Ms. Sally: de ésta profesora no he aprendido nada excepcional. Ni siquiera sabía decir en qué me ha marcado. Supongo que en parte es porque fue una de mis profesoras de pre-escolar en el American School of Valencia. Lo que sí que sé es que tengo un recuerdo muy bueno del año que la tuve de profesora, así que me veo obligado a ponerla entre las buenas profesoras, porque los es, aunque sea profe de niños pequeños :)