Llevo ya más de dos meses viviendo en Seattle y trabajando para Microsoft, y no ha sido hasta ahora que encuentro un poco de tiempo para escribir y contar un poco cómo me está yendo.

Elena y yo llegamos aquí en octubre y nada más aterrizar ya empezamos a hacer cosas para asentarnos aquí: que si el carnet de conducir (sí, hijos, sí, me he tenido que volver a sacar el carnet de conducir), que si buscarse un coche (ya sabéis que en los EEUU el coche es prioritario porque el transporte público deja mucho que desear), que si empezar a buscar casa (los dos primeros meses tuvimos casa por cortesía y gracia divina de Microsoft), etc.

Parece que decidimos venir al país en el momento justo: la economía al borde de la recesión, las elecciones presidenciales estaban a la vuelta de la esquina…DSC03832

Para colmo, llegaba Halloween, y aquí la gente se vuelve loca con las calabazas, los adornos de brujas y la demás parafernalia terrorífica.DSC03845

Los primeros días tuvimos un incidente con la fauna local. Esto fue lo que me encontré un día cuando entré al baño:

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La verdad es que en la foto no se aprecia el tamaño del bicho, pero os aseguro que era un bicho enorme y terriblemente monstruoso. Una vez superado el infarto inicial, llamé a Elena y trazamos un plan. Desgraciadamente, la araña-monstruo decidió empezar a moverse por la pared. Como nos pusimos nerviosos por si saltaba o algo, subimos inconscientemente nuestro nivel de voz y la araña se detuvo. Así que por lo visto, si hacíamos ruido el monstruo trepador se mantenía inmóvil.

A mí me empezó a entrar el acojone de verdad cuando empecé a plantearme si la araña podía ser venenosa o no. La verdad es que era grande y peluda, parecida a las tarántulas. Uy, espera un momento… ¿Hay tarántulas en Seattle?

Por si las moscas, decidimos que mientras uno le chillaba a la araña para que no se moviera, el otro buscaría por internet qué tipo de arañas hay por la zona. Los resultados fueron bastante chungos: resulta que hay viudas negras y un tipo de araña que se llama hobo que también es venenoso (aunque menos que las viudas negras, está claro).

_43043585_aranaviudab[1]La viuda negra estaba descartada, afortunadamente, porque no se parece en nada  (es la araña que hay a la derecha). Sin embargo, nos quedaba la duda de si era una hobo o no.

Como parecía que la araña ya empezaba a ignorar nuestros ruidos y gritos y avanzaba sin importar el escándalo que montáramos (pobres vecinos, por cierto. Todo eso pasó a las nueve de la mañana), decidimos ponernos un gorro y unos guantes por si la araña nos atacaba de alguna forma.

Finalmente nos llenamos de coraje, y armados con una guía telefónica que encontramos en un armario, nos liamos a mamporrazos con el monstruo trepador hasta que conseguimos aplastarlo.

Como apunte curioso sobre las arañas que hay por aquí, resulta que en primavera las arañas tienden a entrar en las casa, y una muy común es la araña lobo, que se llama así porque en vez de tejer una tela para cazar, cuando ve a una presa se echa a correr hasta que la alcanza y la mata. Flipa.

Ya estoy cagado sólo de pensar en la primavera.